esperando en la sombra

Escrito el 14 enero, 2018, a las 17:48, en compañia.

Yo no entiendo mucho de paciencia ni del paso del tiempo, no concibo los errores como el resto de personas, no entiendo a veces los sentimientos humanos, no los tengo en mi manual de supervivencia como algo reconocido o establecido, pero últimamente no creo que pueda eludirlos de mi vida, el tiempo, su paso y su persistencia más que nada están jugando en mi contra, ya nada es como es era, ya nada cuenta como contaba, ahora mas que nunca debo creer en el tiempo y en que el curará las heridas creadas por mi estupidez.

Ya son casi cinco meses los que han pasado sin poder verles la cara, si es cierto que hablo con ellas todos los días, que la comunicación es fluida y que se que me quieren, pero no las he podido ver, ni siquiera estas fiestas que han pasado ha sido posible, un cúmulo de malas casualidades se han unido para que nuestro encuentro no fuera posible, de modo que el tiempo sigue pasando, y lo hace en mi contra.

Podría, aunque no lo haré, poner nombre a los culpables de las casualidades nefastas de tal situación, quizá hacerlo me haría sentir mejor, o por lo menos estar mas tranquilo conmigo mismo, pero no es costumbre mía la de buscar culpables, aunque tampoco soy muy bueno buscando soluciones, normalmente la suelo cagar al hacerlo mas que remediar la situación, el caso es que sigo embarrado en el mismo lugar en el que me encontraba, sin verlas y sin poder tener opción a acercarme a ellas de ninguna manera.

Supongo que esperar aquí, en mi triste oscuridad es lo único que puedo hacer, esperar a que se den cuenta de quien soy y de lo mucho que estoy haciendo por poder verlas, se que puede no parecer mucho, pero el esfuerzo es enorme, tengo todo mi derecho a presentarme en su puerta, legalmente todo juega a mi favor, pero no soy así, no voy a forzar una situación que de por si es bastante extraña, solo me resta seguir esperando aquí, callado, en mi humilde oscuridad, en la sombra, como si no estuviera, esperando que algún día se den cuenta de que existo, de que las estoy esperando, de que ardo en deseos de poder volver a verlas, de que soy su padre, que siempre lo seré, que las amo como nunca he amado nunca a nadie, que las necesito a mi lado, que tan solo pido un instante junto a ellas para poder disfrutar de su presencia, de su olor, de su existencia.

Se me hace todo cuesta arriba cada vez que pienso en ellas, los nervios desde navidad me están consumiendo, no tengo en la cabeza nada que no tenga que ver con ellas, todo a mi alrededor se ha convertido en un sin fin de cosas excesivamente preocupantes para mi, todo me cuesta más de hacer que nunca, las cosas sencillas se me hacen ejercicios titanicos, nada es fácil, lo sé, pero para mi nada es tan fácil como para el resto, todo es diferente, mi cabeza trabaja a otro nivel, a otro ritmo, y me da miedo que mi situación pueda perjudicar a los que me rodean, y mas ahora que he comenzado a convivir con otra persona, me preocupa que mi nerviosismo por no poder ver a mis hijas pueda influir en nuestra relación de pareja, que mi situación mental actual pueda perjudicar a nuestra convivencia.

Me estoy planteando de nuevo muchas cosas de las que estoy haciendo, supuestamente para mejorar, no se si es exactamente lo que debo hacer, total, de poco me esta sirviendo todo el esfuerzo que estoy haciendo junto a los profesionales que me acompañan, sigo en la misma situación que estaba hace meses, no he adelantado nada, la ansiedad sigue en mi interior, el nerviosismo, ahora mas que nunca, sigue en mi interior, mi mente sigue trabajando a mil por hora, si que es cierto que a nivel sentimental estoy mas relajado, ya se ha dado el paso que se tenía que dar, y aunque todavía es pronto para que suenen las trompetas, parece que todo marcha bien.

Parece que la confianza familiar me la he empezado a ganar, ya casi he conseguido que me dejen administrarme las pastillas de toda la semana en vez de las diarias, pero por algún extraño motivo yo sigo sintiéndome inseguro, no me veo capaz de muchas cosas, no me veo preparado para muchas cosas, todavía creo que sigo inestable, bueno no, no lo creo, se que estoy en una situación muy inestable, a pesar de todo sigo siendo un riesgo para mi mismo, los pensamientos que no deberían estar todavía rondan de vez en cuando por mi cabeza, no he conseguido, a pesar de mucho intentarlo, borrar de mi mente ciertas posibilidades que corrían hace tiempo, y que por desgracia todavía siguen corriendo, aunque si es cierto que en un segundo plano, pero siguen ahí.

Me esfuerzo por ser una persona normal, quiero que cuando mis hijas me vean se den cuenta de que estoy bien, o por lo menos de que estoy progresando mucho, de que estoy avanzando hacia un bienestar que la ultima vez que me vieron no pudieron notar, quiero ser una mejor persona, estar estable, poder decirles que me encuentro mucho mejor sin necesidad de mentirles, quiero que ellas quieran verme, quiero que ellas quieran estar a mi lado a pesar de las influencias y los temas de conversación con otras personas.

Me ha costado mucho aceptar que he estado a menos de diez minutos de su casa durante una semana y que aun así ha sido imposible un pequeño encuentro, me cuesta mucho aceptar que sabiendo que había hecho tantos kilómetros no estuvieran preparadas para verme, saben que estoy mejorando, saben que todo me va bien, que los profesionales me felicitan constantemente por mis progresos, pero aún así, a pesar de estar a diez minutos de ellas no fue posible, no pudo ocurrir, no pudo ser viable ni un pequeño encuentro para darnos un simple beso.

No puedo forzar nada, no debo hacerlo, se que mi única salida es seguir esperando, ¿pero hasta cuando?, no lo se, y me desespera, me mantiene nervioso, sufro ataques de ansiedad que ahora debo pasar en silencio y además en publico, ya no es como antes que podía encerrarme en una habitación y no dar explicaciones a nadie, ahora no estoy solo, pasar mis mierdas se hace mas complicado que nunca, debo compartir mi vida con otra persona y eso dificulta pasar mis crisis, mi situación a cambiado mucho, y yo lo he querido así, no hubiera querido que pasara de otra manera, pero si es cierto que en ocasiones necesito esconderme y no se como hacerlo, no se como expresarlo.

Solo me queda seguir esperando en la sombra, en mi humilde humillación como fracasado, solo me queda esperar el momento en el que se den cuenta de que deben pensar por ellas mismas y aceptar lo que sienten, por que no soy una molestia para ellas, soy su padre, y eso es algo a lo que no me pienso negar jamas, solo me queda esperar, ¿pero cuanto?…

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