la samurái y el hombre hueso

Escrito el 30 julio, 2017, a las 11:14, en calzoncillos.

La samurái y el hombre hueso, una extraña, y a la vez entrañable pareja, se complementan el uno al otro, son parte del circulo “satánico” al que pertenezco ahora mismo, y lógicamente no podía dejar de escribir sobre ellos.

El hombre hueso:

Un extraño ser, del que algunos pensamos que ha realizado un pacto con el mismo diablo, es un saco de huesos, pero literalmente, eso sí, come como una lima vieja, es capaz de realizar la ingesta de comida y bebida como para tres personas y no dejar un solo hueso en el plato, sin que se le note un ápice de engorde o ensanchamiento alguno.

El hombre hueso es el manitas del circulo, lo mismo te plancha un huevo que te fríe una corbata, especialista en artefactos con motor y ruedas, de hecho tiene dos de ellos completamente satánicos, una moto con dos motores y un coche con el capo abombado por que el motor ya no le entra en el espacio reservado para el, eso sí, solo ha volcado un par de veces, esta todo controlado.

Debo decir que con el hombre hueso, al principio, existía un pequeño distanciamiento, no por no nada en especial, simplemente por que no nos habíamos mirado bien el uno al otro, eso está cambiando, ahora mismo estamos mucho mas cerca, incluso creo que el Pilton funciona gracias a nuestra siniestra presencia al mismo tiempo.

El hombre hueso es socio de el mesonero, entre los dos sacan el Pilton hacía delante, de hecho creo que es la parte inteligente de la sociedad.

En definitiva un tipo realmente interesante y con la cabeza bastante bien amueblada.

La samurái:

En este caso lo de la cabeza bien amueblada no sirve, pero bueno, se puede comprender por que la samurái es de Albacete, y nada bueno puede salir de Albacete.

La samurái es una chica de apariencia y voz dulce y agradable, con unos ojos de un color gris, que yo personalmente pienso que son lentillas de colores, mas que nada, por que a pesar de su aparente dulzura ha hecho un pacto “satánico” si o sí, por que es muy probable que los tenga de color rojo y utilice lentillas para que no se note nada.

La samurái, a pesar de sus tatuajes de mariposas y hadas es completamente una heavy sin reprimir, capaz de escuchar desde Camela hasta Pantera sin inmutarse ni un solo pelo, una extraña persona a la que hay que conocer para poder saber hasta donde es capaz de llegar.

Entre ella y yo tenemos un proyecto entre manos, del que evidentemente no puedo hablar para que nadie nos joda la patente, lo único que puedo decir es que habrá una piara de cerdos y un espacio reservado solo para enanos.

Ella es la encargada, junto a la cuenta cuentos, de nutrirnos de manjares dignos de los mismos demonios, cocinar es un don que ella misma no conocía que tenía, pero sí, lo tiene, y además se complementa muy bien con la cuenta cuentos.

En la relación entre la samurái y en hombre hueso ella es la que pone la inconsciencia y el surrealismo, siempre tiene algo macabro y divertido en mente de lo que disfrutar.

Capaz de beber mas cerbeza, sí, con B, por que me da la gana, lee y no jodas con las faltas de ortografía coño, que cualquier hombre machote de pelo en pecho y quedarse exactamente igual.

Y esta es la extraña pareja que sigue cerrando el circulo “satánico” al que pertenezco, un par de seres especiales a los que vale mucho la pena conocer, todavía quedan más sobre los que escribir, pero eso es para otro artículo, paciencia.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

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