La soledad

Escrito el 31 mayo, 2017, a las 19:01, en pijama.

La soledad, esa puta mentirosa, esa insaciable que destroza cerebros y almas, la soledad, esa gran compañera y aliada.

La soledad que me permite ser yo mismo, ahora, ahora que ni yo mismo se quien soy, puta soledad, ¿por qué me engañas de esta manera?.

La soledad que me deja vivir en el mundo que me estoy creando al margen de todo, al margen de todos, al margen de la humanidad, al margen de la realidad.

La soledad me permite no pensar, necesita un aliado, la música, en soledad y con música puedo descansar el cerebro, se para, no reacciona, me deja tener sensaciones extrañas.

Apelo, como humilde compañero, a la soledad, ella me envuelve, me protege, me distrae de todo lo que día a día pasa a mi alrededor, todo mierda, todo mentiras, todo hipocresía.

Ella es la única que me comprende y me permite salir de la coraza, la soledad me da la libertad que no encuentro, en este mundo estoy perdido, no comprendo a la gente, no comprendo sus motivaciones, sus razones, sus reacciones, ni las comprendo, ni las quiero comprender.

Ya estoy cansado de la hipocresía, no me apetece la gente, no me apetece salir, no me apetece entrar, no me apetece volar, no me apetece pensar, solo me apetece estar solo, en soledad.

Es como si se me hubiera parado el corazón, como si el alma hubiera marchado de mi, lo único que busco es soledad, mi compañera, la que me deja salir de dentro de mí.

Y llueve, estamos a gusto, aquí, en silencio, solo suena la música, no hay nada más, estoy con ella, me abraza, y yo, loco por ella, me dejo abrazar, la soledad, mi humilde compañera.

Ya es absurdo seguir con la hipocresía, ya es absurdo seguir negando mi evidencia, quiero estar solo, quiera vivir en soledad, quiero morir, morir en soledad.

Me gusta ver a las amigas/os, no lo puedo negar, pero me agobio demasiado, no los entiendo, los veo felices, no los entiendo, los veo sonreír, no los entiendo, me cuesta, me gusta verlos, pero me cuesta aguantar la sonrisa.

En ocasiones me siento mal, creo que menosprecio su buena voluntad, se que están a mi lado por que me quieren, y me apoyan, a veces lo llego a sentir, y en ese momento me siento ruin, incapaz de valorar lo que me están ofreciendo, tan solo pienso en volver con mi amada soledad, a mi rincón, a mi humildad.

La cabeza ya la doy por perdida, cientos de miles de millones de pensamientos pasan por ahí, pero todos juntos, sin orden aparente alguno, la necesito parar, necesito que frene y me permita centrarme, las pastillas me ayudan, aunque no de gran manera, aislarme con música también me ayuda, aunque tampoco es suficiente, es en soledad cuando puedo frenar, es en soledad cuando puedo salir de mí, ser yo mismo, sea lo que sea ahora mismo.

La soledad, esa puta mentirosa, esa insaciable que destroza cerebros y almas, la soledad, esa gran compañera y aliada.

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