un viaje a ningún lugar

Escrito el 3 octubre, 2017, a las 17:03, vestido, creo.

Lo poco que se de la vida lo he conocido a base de palos, no soy un buen estudiante, tengo un pequeño déficit de atención que me impide aprender de los demás, y sobre todo de mis propios errores, los cometo una y otra vez de manera totalmente inconsciente.

La mejor manera que conozco para solucionar mis problemas es a malas, siempre he sido bastante nómada, no me he quedado nunca mucho tiempo en un mismo sitio, y menos aquí, ya estoy impaciente por poder marchar a otro lugar, a conocer sitios nuevos, a empezar una “vida” nueva.

Los motivos son siempre mi inestabilidad mental, no se adaptarme al entorno, no me quedo a gusto con lo que tengo, por muy bueno que sea, siempre quiero desaparecer, tengo el horroroso sentimiento de que siempre estoy de más allá donde vaya.

Las palabras bonitas para decirlo es que soy un espíritu libre, la verdad es que tengo miedo, miedo a echar raíces, miedo a conocer a alguien de verdad, miedo a que me guste el sedentarismo, miedo a sentirme a gusto en una comunidad, tengo tantos miedos, que yo mismo siento miedo de mí.

Los recuerdos que tengo que mis andaduras son bastantes escasos, tengo muchas lagunas de tiempo perdido del que apenas recuerdo imágenes o nombres, pero nada en concreto. Tengo un saco lleno de recuerdos que soy incapaz de ordenar, están ahí, yo lo se, pero no se como sacarlos por orden para disfrutar de ellos, quizá sea expresamente que su disposición sea esta, no lo sé.

Soy un hombre sin palabras con tantas y tantas cosas que decir, estoy cansado, mi viaje se me esta haciendo muy pesado, demasiado largo, demasiada carga, demasiados recuerdos sin ordenar, demasiadas historias y vivencias sin contar, demasiados rencores sin aliviar.

El dolor y el sufrimiento están empezando a hacer mella en mi actitud, ya no soy quien fui, ni pretendo serlo, se que, al igual que el tiempo, debo cambiar, debo madurar, debo sobre llevar todo mi pesar de alguna manera, no se cual, lo único que tengo claro es que la manera en la que lo llevo ahora no es la mas idónea, me pesa demasiado, me duele demasiado, sufro demasiado.

Pero aún así, mi terca mente, que es la que encierra todo lo que soy, me sigue impidiendo ser quien debería ser, quizá podría ser un tipo magnifico, o un cabrón de tomo y lomo, no lo se, pero se ha ciencia cierta que este que veo no soy yo, no me reconozco, algo esta fallando en mi interior, este no soy yo, estoy seguro de ello.

La vida me da hostias excesivamente grandes, y yo las se encajar, a mi manera por supuesto, guardando en mi mochila todo el horror y dolor que puede suponer un buen revolcón en la vida.

Por eso creo que este sería un buen momento para emprender de nuevo camino hacía ningún lugar, volver a salir con lo puesto y a ver que pasa, probar de nuevo en otro lugar, en otras circunstancias, con otra gente, no se, volver a cambiar de aires.

Pero esta vez me resulta mucho más complicado todo, estoy atado de pies y manos aquí, no puedo marchar sin mi medicación, y soy muy consciente de que con la medicación en mi mano todavía sería peligroso.

Y esta es una de las cosas que mas difícil me lo están poniendo todo, el hecho de saber que estoy atado de pies y manos, de saber que no puedo salir de aquí por mucho que quiera o lo desee, que dependo de otros para poder seguir centrado como estoy en este momento, que necesito de otros para poder seguir mejorando poco a poco.

Mi nuevo viaje hace tiempo que debería haber empezado ya, pero me resulta imposible, soy consciente que sin mi medicación no duraría mucho tiempo suelto, y mi medicación me la dosifican día a día, no soy yo el que dispone de ella, lógicamente por que saben que no soy capaz de controlarme todavía.

Ahora mismo quiero algo que es imposible para mí, la libertad me queda tan lejos que apenas puedo llegar a verla en el horizonte, ya no se quien o que soy, ya no se para que estoy aquí, solo sigo soportando el dolor que llevo dentro, eso sí, siempre con una gran y grata sonrisa.

Quizá no sea el momento todavía, no lo se, yo creía que sí, llevo demasiado tiempo atado, demasiado tiempo callado, demasiado tiempo aguantando todo el peso de mi propia mierda sobre mi pequeña espalda, y empieza a dolerme, y a oler bastante mal.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

  1. Zumba Solo dice:

    Si el perro fuera consciente de que es un perro, la hormiga de ser una hormiga, o el pez lo fuera de su identidad, no sabemos lo que nos podría ocurrir a los humanos. Pero tú como ser humano si eres consciente de tu propia identidad. Y esto es una gran ventaja, y lo sabes. Ahora juega tus propias cartas; no hay más remedio. Pero juega bien.

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