¿y si no tuvieras miedo?

Escrito el 25 mayo, 2017, a las 20:30, en calzoncillos.

A veces me quedo parado, en la habitación, en la calle, en el bar, y miro a mi alrededor, me doy cuenta de que nada importa, no siento nada, no tengo miedo, no siento ningún tipo de temor, es como si todo lo que me rodea no fuera conmigo, estoy esperando el día de mi muerte, eso es lo único que tengo en la cabeza, el resto, no importa, no tengo ningún tipo de temor a nada.

Es una sensación de vacío horrible, es como si me hubieran sacado de dentro todo lo que tenía, ya nada importa, ya nada tiene solución, solo la paciencia es lo que me queda, esperar el momento exacto en el que poder hacer lo que quiero hacer, esperar, tener paciencia.

Se que la gente me mira cuando de repente me pongo a llorar en la mesa de un bar, o cuando voy paseando y me quedo parado mirando al infinito, no importa, ya no son ellos o yo, ahora solo soy yo, ellos ya no importan, ya no están ahí, para mi no existen, no están, solo me que queda el vacío.

Ya no siento la necesidad de luchar contra la sociedad, ya no siento la necesidad de parecer “normal”, ya no siento la necesidad de integrarme, ya no siento la necesidad de ser uno más, ya no siento ninguna necesidad, ya no siento nada, ya no siento dolor, se que sufro, pero no siento dolor, lo llevo conmigo, como mi único compañero, ya nada importa, estoy solo, es mi decisión.

Empiezo el día esperando a que acabe lo antes posible, voy al gimnasio bien temprano, todos los compañeros se fijan en cuanto peso levanta el que tiene en la maquina de al lado, o en cuantos kilómetros ha hecho el de la bici de al lado, yo solo miro al frente, llevo mi música puesta y no se si hay alguien a mi lado, no me importa, estoy yo solo.

Voy a pasear, en Requena hay una gran avenida que se suele llenar de gente paseando, yo voy por el centro, con mi música, no me rozo con nadie, no están ahí, no los siento, no los necesito, estoy yo solo.

Hablo con gente de vez en cuando, tengo muchos buenos amigos que dejé aquí cuando marche a Girona, pero siempre es lo mismo, me comporto como esperan que lo haga, risueño, sarcástico y algo animal a la hora de hablar, pero ese no soy yo, ahora no, estoy yo solo.

Se que es imposible no tener miedo a nada, pero no encontrar una razón para vivir es como estar esperando el momento exacto en el que ocurra lo que debe ocurrir, solo dejo pasar los días, unos tras otro, ya no hay nada que me ilusione, ya no hay nada que me motive, estoy yo solo.

Solo, estoy yo solo.

Puedes insultarme, criticarme, lo que te de la gana, pero todo comentario anónimo, o con un email falso será borrado.

  1. Jorge Luis dice:

    No, solo no estas, somos mas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *