Yo soy Ricard FS y usted no lo es

Escrito el 1 agosto, 2020

A las: 19:59

  Estado: en calzoncillos

Se han hecho:0 comentarios

ácrata o anarquista

Para que quede constancia de lo que voy a hablar en este artículo voy a hacer referencia a la Wikipedia para describir el significado de Acracia y Anarquía.

ACRACIA

Acracia (del griego α-,a”no”, y κράτος, kratos “poder”) designa una concepción que niega la necesidad de existencia de cualquier clase de autoridad.


Usada ampliamente como sinónimo de anarquía, la raíz del concepto no es la misma: mientras anarquía alude a la ausencia de un gobierno o estado que dirija la sociedad, acracia supone la ausencia de coerción.

En el sentido etimológico, la palabra acracia amplía la idea de anarquía, señalando no solamente una sociedad organizada antiestatalmente, sino además un orden social basado en el principio de no agresión, en que las normas sociales de convivencia sean resultado de acuerdos voluntarios, y donde se rechaza la legitimidad de cualquier imposición por la fuerza.

Las palabras ácrata (adjetivo) y acracia probablemente se originaron durante el siglo XX

Anarquía

La palabra anarquía deriva del griego «ἀναρχία» («anarkhia»). Está compuesta del prefijo griego ἀν- (an), que significa «no» o «sin», y de la raíz arkhê (en griego ἀρχή, «origen», «principio», «poder» o «mandato»). La etimología del término designa, de una manera general, aquello desprovisto de principio director y de origen.


Esto se traduce por «ausencia de apriorismo», «ausencia de norma», «ausencia de jerarquía», «ausencia de autoridad» o «ausencia de gobierno», y sirve para designar aquellas situaciones donde se da la ausencia de Estado o poder público. A diferencia de la autarquía (gobierno de uno mismo), un concepto de filosofía moral, la anarquía se refiere a una situación del orden político.

En la filosofía política la palabra anarquía es polisémica, usándose como caos político o como forma de gobierno.

En materia de doctrina de relaciones internacionales se llama anarquía en relaciones internacionales a la apreciación de que los Estados son autónomos frente al derecho internacional en la medida que no existe un gobierno mundial sobre los gobiernos nacionales.

Bien, creo que queda bastante clara la diferencia entre un ácrata y un anarquista, el primero cree en la voluntad de un pueblo auto gobernado llegando a acuerdos voluntarios entre facciones, mientras que el anarquista busca el caos político, son anti sistema por naturaleza, radicales y si es necesario agresivos.

Aunque ambos, tanto el ácrata como el anarquista se pueden confundir perfectamente si hablamos de físico o gustos musicales, ambos visten de un estilo similar y se suelen tatuar y hacer cosas estrambóticas en el pelo, de igual manera ambos tienden a escuchar el mismo tipo de música como puede ser el Punk, Punk Rock, Metal, Heavy o Hardcore.

Pero la diferencia clave entre ellos reside en la violencia o agresividad, mientras el anarquista cree en ella y la usa si es necesario el ácrata la repudia y escapa de ella, no es un ser violento a pesar de sus convicciones, gustos y movimientos anti políticos o anti religiosos.

Yo tengo ahora cuarenta y tres años, cuando era muy joven, quince o dieciséis años más o menos, tenía la firme convicción de que era anarquista y me comportaba como tal, pelos largos ropa negra, escuchaba la música ya comentada pero en cambio no era violento, no me salia de dentro la violencia o agresividad, era una persona tranquila y afable, con mis cosillas como todo el mundo, pero en ningún caso agresivo.

Tendría unos dieciocho años creo recordar, y lo recuerdo por que ya tenía carnet de conducir no por otra cosa, el caso es que un viernes o sábado tocada la banda trapera del río en Chiva y le pedí el coche a mi padre para poder ir al concierto.

El concierto fue tal y como esperaba, una verdadera pasada de ruido, saltos, empujones y cerveza, pero yo tuve suerte, y la tuve por que no me metí en el gentío que estaba saltando y empujando mientras sonaba la música, yo me quedé anclado en la barra tomándome unos tanques de cerveza y observando discretamente a la banda y a la gente.

Y digo que tuve suerte por que para mi placer se acerco una mujer a hablar y beber conmigo, y he dicho mujer y no chica por que yo tendría dieciocho y ella unos treinta o treinta y pico, el caso es que estuvimos hablando durante casi todo el concierto, lógicamente acercándonos a la oreja por que si no era imposible escucharnos.

Cuando acabo el concierto nosotros dos seguíamos hablando y bebiendo hasta que llego el gran momento en el que se paró la música, en ese momento en el bar pusieron música parecida pero mucho más floja de manera que ya podíamos escucharnos perfectamente, y yo pude escuchar perfectamente como salía de sus labios un “¿nos tomamos la última en mi casa?”, no me lo podía creer, una mujer de esa edad y que además estaba muy bien me estaba invitando a su casa, claro está que acepte la invitación encantado.

En su casa pasó lo que tenía que pasar, cuando acabamos yo me recosté en el cabezal que creo recordar que estaba hecho con palets y me encendí un cigarro, ella me abrazo mientras se quedaba estirada en la cama y empezamos a hablar, no hablamos de que había pasado ni del concierto ni de si nos volveríamos a ver, ella quiso hablar sobre nuestras creencias políticas y religiosas.

Empezó hablando ella explicándome en lo que creía, como se comportaba, las cosas que hacía en su vida cotidiana……

Total que era anti política, anti religiones de ningún tipo, escuchaba la misma música que yo y vestía parecido a mi, por lo tanto, y aunque ella no lo dijo en ningún momento yo le solté “¿tu eres anarquista igual que yo no?”, su reacción fue rápida, al tenerme abrazado me apretó con fuerza las costillas y exclamo “¡¡¡¡¡NOOOOOOO!!!!!, yo soy ácrata”.

Yo en aquel momento me quede en blanco, era la primera vez que escuchaba la palabra ácrata de manera que no pude hacer otra cosa más que quejarme por el dolor de costillas y preguntarle que coño significaba eso de ácrata.

Le llevo un buen rato explicarme bien lo que significaba ser ácrata y comportarse como tal, yo no dejaba de escucharla y hacerle preguntas cada vez que algo no me cuadraba o me parecía igual que un anarquista, lo que me dejó muy claro es que los que son ácratas no creen en la violencia como los anarquistas, son mucho más de conversar y llegar a soluciones afines a todas las facciones de manera que todas ellas resulten beneficiadas.

Desde ese mismo día me dí cuenta de que desde que yo pensaba que era anarquista estaba en un gran error, yo siempre había creído en la acracia sin saberlo, la anarquía no tenía nada que ver conmigo ni con mi forma de expresarme al mundo, gracias a ella comprendí en lo que creía y en lo que sentía realmente, fue desde entonces que me declaré ácrata y todavía hoy sigo siéndolo a mis cuarenta y tres años.

Nunca más he vuelto a ver a aquella mujer, y eso que volví a ir a la sala de conciertos de Chiva en varias ocasiones más, pero quizá el destino no quiso que nos volviéramos a cruzar, quien sabe, el caso es que además de pasarlo muy bien aquella noche con ella aprendí mucho sobre la vida, sobre los sentimientos y sobre mi mismo, por eso digo siempre que nunca se sabe que o quien puede pasar en tu vida, nunca afirmes cosas rotundamente, siempre puede pasar algo o alguien que te enseñe cosas nuevas y te haga ver la vida y el mundo de formas diferentes, y como digo siempre, gracias por leer.

596 Visitas

Quiero expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.

Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,
y el grano de oraciones que floreció en blasfemias,
y los azoramientos del cisne entre los charcos,
y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.

Lejano clavicordio que en silencio y olvido
no diste nunca al sueño la sublime sonata,
huérfano esquife, árbol insigne, oscuro nido
que suavizó la noche de dulzura de plata...

Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino
del ruiseñor primaveral y matinal,
azucena tronchada por un fatal destino,
rebusca de la dicha, persecución del mal...

El ánfora funesta del divino veneno
que ha de hacer por la vida la tortura interior;
la conciencia espantable de nuestro humano cieno
y el horror de sentirse pasajero, el horror

de ir a tientas, en intermitentes espantos,
hacia lo inevitable desconocido, y la
pesadilla brutal de este dormir de llantos
¡de la cual no hay más que Ella que nos despertará!

1 agosto, 2020 por Ricard FS

Ricard FS
Soy Ricard FS, creador de mi propia historia, amante de lo desconocido y las mujeres, sobre todo ácrata y libre, no pienso dar mi brazo a torcer, estoy loco y lo admito.

Deja tu comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

:wink: :twisted: :roll: :oops: :mrgreen: :lol: :idea: :evil: :cry: :arrow: :?: :-| :-x :-o :-P :-D :-? :) :( :!: 8-O 8)