Yo soy Ricard FS y usted no lo es

Escrito el 9 febrero, 2020

A las: 22:45

  Estado: en calzoncillos

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Observando a la gente

Me fijo mucho en la gente, la verdad es que sí, miro mucho a la gente que me rodea cuando salgo a la calle, me gusta observarlos, ver como actúan, los gestos que hacen, como caminan, como beben algo en la terraza de un bar, como interactúan con otras personas, sobre todo esto último, por que la gente se comporta de una forma muy diferente cuando interactúa con otra u otras personas, de ahí que con el tiempo haya sacado varias conclusiones al respecto, y quisiera numerarlas aquí.

El que se pone rojo: Esta persona es sencilla de identificar, cuando camina solo/a por calle tiene la cara normal, con los mofletes con un tono más rosita que el resto, pero nada más a destacar.

Eso sí, en el mismo momento que se encuentra con alguien, ya sea hombre o mujer, ese color rosita se convierte en un color rojo ardiente que se difumina por todo el flanco bajo y medio superior de la cara, quizá no hable ni se le vea nervioso, pero no puede evitar que la cara le hierva como una olla a punto de cocer.

El barrigas: Este es el típico consumidor de cerveza a nivel industrial, por ello viene provisto de una barriga que normalmente le sobre sale del cuerpo un medio metro más o menos.

Bien, este ser parecido a una mujer a punto de parir, tiene la insana costumbre de que cuando se encuentra con alguien, ya sea hombre o mujer, y entabla una conversación, pues este señor se lleva las manos al cinturón, normalmente situado debajo de la barriga por cuestiones de distribución corporal, e intenta subirlo hacia arriba como puede, pero entre la barriga que no cede, y el pantalón que suele ser de tres tallas menos que tampoco cede, la maniobra es imposible.

La Amparo: En mi ciudad se llaman así, o yo por lo menos las llamo así, en cada ciudad se les puede dar un nombre diferente, eso me da igual, estas normalmente son mujeres, de unos cincuenta y pico años y con una garganta prodigiosa.

Cuando te encuentras con La Amparo da igual lo que tengas que contar o explicar, no importa lo importante que sea lo que tengas que decir, ella no te va a permitir decir ni una sola palabra, en cuanto empieces a hablar La Amparo subirá la voz por encima de la tuya y te contará cualquier banalidad de su vida que importará una mierda.

La frotaduras: Este es el amigo comprensivo, por los cojones claro, es un toca pelotas de mucho cuidado al que le importan una mierda tus problemas, pero hace ver que no, y eso todavía jode más.

Este tipo para hacerse valer, normalmente se pone la mano en la barbilla y asiente como un gilipollas mientras tu vas hablando, en cuando ve que le cuentas algo complicado o más fuerte de lo normal te suele pasar la mano por el brazo con suavidad, y por último si ve que te vienes abajo o que lo que le cuentas es muy fuerte, te pasa la mano por la espalda diciendo “venga, tu tranquilo”, pero en realidad todo lo que le cuentas le importa una mierda, es pura fachada, un amigo que está ahí para hacer bulto.

El paga fantas: Siempre hay uno, en todos los grupos de amigos existe un paga fantas, eso viene desde la antigüedad, es algo que está firmado en los estatutos, en cada grupo de amigos debe haber un paga fantas.

Este pobre desgraciado es el típico que por norma paga la primera copa a las chicas solteras del grupo, o mejor aún, si hay una chica nueva en el grupo, la chica esa noche bebe gratis, eso es así, el paga fantas también es el típico que paga las copas del gorrón de turno, el que se ha olvidado la cartera o simplemente no lleva un euro encima, el paga fantas las paga sin rechistar, en todos los grupos lo encontraras, siempre hay uno, es una norma no escrita que existe desde la anti1úedad.

El sabio: De estos también hay uno en cada grupo de amigos, en cada reunión de vecinos o en cada reunión de padres de alumnos.

Este tipo es el típico que lo sabe todo, el puede aportar algo en cualquier tema que se trate, sabe sobre todo, y lo que no sabe se lo inventa, el caso es meter baza en todo lo que hable, el debe dar la nota y aportar su granito de arena en todos los asuntos que se estén tratando en cada momento, es el enterado de todo, el nunca se calla, sabe de todo y por ello puede aportar en todos los asuntos.

La tímida: En todos los grupos sociales, grupos de amigos vaya, pues en todos los grupos hay una tímida, esto también es una norma no escrita que se cumple en todos los casos, lo mires como lo mires en todos los grupos de amigos hay una tímida.

Es la típica que siempre se pone en una esquina de la mesa para no destacar mucho, si se pone en el centro la verán mucho, y eso no le gusta, suele hablar poco o nada si es posible, sonreír sí, eso si lo hace, sobre todo cuando el chico guapo del grupo hace alguna broma, por qué a ella evidentemente le gusta el guapo del grupo, no cualquier otro.

En fin, ya me he quedado un poco más tranquilo, ¿ves que va bien sacar la mierda?, bueno, tengo muchos más perfiles de gente que he ido observando por la calle, pero creo que el artículo ya queda demasiado largo para lo que soy yo, bueno como siempre, gracias por leer.

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Esta historia me ocurrió de verdad. Antes de esto no creía ni en Dios ni en el diablo, pero ahora...

Todo comenzó una noche en la que decidimos hacer espiritismo unos amigos y yo. Éramos 5 amigos en total, entre ellos mi novia, y lo practicamos en casa de uno de ellos. No sabíamos mucho del tema, habíamos leído algo del tema, pero bueno, lo hicimos un poco a nuestro estilo. Hicimos sitio en el salón y dibujamos un pentagrama (cruz de cinco puntas en un círculo) en el suelo con arroz coloreado de rojo. También colocamos una vela en cada extremidad. Luego nos sentamos alrededor de él, sobre unos cojines.

Habíamos cerrado bien las puertas y ventanas de la habitación. Para dar ambiente pusimos la banda sonora de la película "Drácula" a un sonido muy bajo y comenzamos a leer un encantamiento del "Libro de las sombras". Todo iba bien hasta que algo raro empezó a suceder y los nervios empezaron a aflorar. Empezó a oírse un murmullo en toda la habitación. Además, el techo se movía y temblaban el suelo. Luego apareción una especie de viento... y una a una las velas se fueron apagando, excepto la de enfrente de nuestro amigo que tenía el "libro de las sombras" entre sus manos...

Todos mirábamos a nuestro alrededor y poco a poco el terror se adueñaba de nuestras mentes. La música del reproductor cesó y una voz empezó a murmurarnos algo. Era una voz muy grave, pero no comprendíamos lo que decía. La voz se entremezclaba con una pequeña risa burlona... también algo satánica. Mi novia lloraba... otro amigo temblaba de una manera increíble... hasta que la última vela se apagó y la música del Cd volvió. Y como por arte de magia, la luz del salón se encendió. Ahora podíamos ver bien nuestro alrededor. Todo seguía igual, excepto el arroz que ya no formaba un pentagrama, sino un torbellino.

Desde ese día, mis amigos y yo nunca hemos vuelto a practicar espiritismo. Y sólo contamos esta historia en reuniones íntimas. Esta es la primera vez que lo cuento a tanta gente.

9 febrero, 2020 por Ricard FS

Ricard FS
Soy Ricard FS, creador de mi propia historia, amante de lo desconocido y las mujeres, sobre todo ácrata y libre, no pienso dar mi brazo a torcer, estoy loco y lo admito.

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